¿De qué y por qué?

No soy quien soy sino lo que quiero ser, es la respuesta de la humanidad conectada al famoso soliloquio ‘Ser o no ser, ésa es la cuestión’ de la obra de William Shakespeare / Hamlet. Nadie es lo que es en sociedad y menos en una humanidad virtualizada, resultaría demencial. Los homínidos son los únicos animales capaces de virtualizarse, de ‘no ser lo que son’ paras ser lo que quieren ser. Hace millones de años que iniciamos ese camino evolutivo, pero yo prefiero denominarlo plan evolutivo, supraconciencia evolutiva.

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“Cuando Aristóteles definía al hombre como «zoo politikón», hacía referencia a sus dimensión social y política. El hombre y el animal por naturaleza son sociales, pero solo el hombre es político, siempre y cuando viva en comunidad. Por tanto, la dimensión social ayuda a constituir la base de la educación y la dimensión política contribuye a la extensión de esa educación”

De muchas pocas cosas está hecha la realidad “Allí donde están las fronteras de mi lengua, están los límites de mi mundo.” Ludwig Wittgenstein. Es un Maravilloso pensamiento de síntesis que bien vale un blog, y el esfuerzo de escribirlo. Ampliar esas fronteras es el propósito y la acción intelectual de este blog.   Probablemente este pensamiento tenga algún valor pedagógico intrínseco, más allá de su diseño. El Tractatus logico-philosophicu, de Ludwig Wittgenstein fue una de esas lecturas de verano tórrido de juventud. Siempre he tenido un interés por la lógica y la filosofía del lenguaje, lo social, la política y la etología humana. No estoy muy seguro que la obra tuviese un valor místico trascendente más allá de su capacidad subversiva de hacernos reflexionar.

En cambio si lo tuvo el ‘Fausto’ de Wolfgang von Goethe, el poema de los poemas, la tragedia de las tragedias, la filosofía existencial anterior al existencialismo de Sartre y al perturbador nihilismo de Albert Camus. A mi modo ver Fausto era a Mefistófeles, lo que Mefistófeles era a Fausto (perpetuo espíritu de la negación y la contradicción) Uno explica la existencia del otro, la controversia de Romeo y Julieta, donde uno explica al otro en la tragedia. El Fausto fue un factor perturbador  de juventud, ningún libro me enseñó más sobre Hegel que el «Fausto» una bella exposición de la filosofía hegeliana de la negación, y de la filosofía del espíritu.

La Política cuando pretende el deber ser de las cosas (su orden) se convierte en ideología dominante, en dogmatismo, en teratología estética. De ahí la importancia de ampliar los límites de nuestro mundo más allá de la estética política de la lengua, aunque resulte una paradoja, a sabiendas que más allá de nuestra lengua no hay nada. Cuando decimos nuestro mundo, hacemos alusión a nuestra lengua. El problema no es de percepción, sino de conocimientos. La percepción es natural, el conocimiento es aprendido. Siendo fieles al pensamiento de Wittgenstein, se desprende esta idea: ‘el mundo es tan grande y ancho, como procuremos que sea nuestra lengua’. ‘Los límites al conocimiento están en la lengua’ 

Para Aristóteles ‘todos los animales incluidos el hombre tienen voz’, pero solo el hombre posea palabra. Cuando un político dice darle voz al pueblo a ‘la gente’, lo hace desde la convicción que le permite su lengua, y lo que le conviene decir. Los sociólogos sabemos que la realidad no es plana, no es tal cual la percibimos todos, y que a veces la limita la lengua, y menos cuando se presenta en clave de estética política. Lo que subyace a la realidad está más allá de la percepción y de la lengua. Cuando la lengua está construida de lo que percibimos como estética, los sociólogos podemos construir escalas de conocimiento, es decir mundos particulares, mundos virtuales.

Desde hace siglos las ‘ciencias política’ han construido una imagen virtual de hombre, de ahí que digamos que el hombre es una imagen temporalizada, dogmatizada, es decir la doctrina fijada, el Imperativo categórico. El animal político de Aristóteles es el ciudadano, un ser completo. El ciudadano de la ‘Polis’ es aquel que tiene poder ejecutivo, legislativo y judicial, por lo tanto goza de autonomía. Aristóteles no se refiere al bien correcto, universal, sino a todo acto que tiene como finalidad un cierto bien, dentro de la polis, la racionalidad política.

Así la ‘irracionalidad’ cobra sentido Weberiano de  ‘libre albedrío’ Es aquello que está fuera de la racionalidad política, fuera del cálculo y predictivo de las ciencias del comportamiento, en este caso de las ‘ciencias políticas’. Por lo tanto un comportamiento racional es un comportamiento sujeto a valores y normas políticas. En este blog pretendo hablar de la ‘estética del poder’ más allá de las fronteras de la lengua, ampliar sus límites estéticos, hacia una realidad ampliada, la sociedad líquida y sus medios líquidos.

Pretendo ser desde este blog un analista «Omnisapiente» no neutral, porque la neutralidad está fuera de la lengua, del mundo conocido. Sería torpe querer serlo o pretender serlo. Tampoco ser un dogmático, porque sería aquella posición epistemológica para la cual no existe todavía el problema del conocimiento. Dicha posición se sustenta en una confianza en la razón humana todavía no debilitada por ninguna duda.

Hay que diferenciar percepción de pensamiento. El pensamiento «presocrático» sigue dominando hoy día en la política, es decir el pensamiento ingenuo. Es la confianza ingenua en la capacidad de la razón humana para resolver los conflictos. Immanuel Kant resuelve el conflicto entre razón y conocimiento científico en ‘La crítica de la razón pura “es decir que el dogmatismo pertenece al campo de la metafísica.

El animal político viene a ser el hombre fáustico, (perpetuo espíritu de la negación y la contradicción) sin ello la política sería dogma sin reflexión, sin diálogo, sin conocimiento, sin Mefistófeles. Lo paradigmático no es la parte animal en el hombre, es lo político. Es lo que amplía las fronteras de la lengua es su superación. Todo paradigma comienza siendo disruptivo con la lengua dominante del poder.

Este blog habla de los urbanistas, pero también de la nueva configuración de la humanidad en TRIBUS. Ayer fue la contra cultura y la brecha generación, hoy «Minority influence» las tribus globales, los integrados. Parafraseando a Umberto Eco / Apocalípticos e integrados. Una fuente para una parte de la política entendida como (SIGNO) semiótica, es decir: aquello de lo que el signo da cuenta, y no el signo en sí. Me Interesa el sentido, pero no el significado, me es indiferente.

Animal inacabado

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Humano Inacabado
No es mío el descubrimiento del «animal inacabado» tampoco el concepto en sí, pertenece a Theodore Roszak, sociólogo icono de los ´70. Así como otro maravilloso concepto cuasi-mágico, como el de «contracultura». Pero el concepto de ‘animal inacabado’ me subyugo, me dominó hasta el punto de querer hacerlo mío, parte de mi jerga científica. Nunca antes un concepto se había presentado ante mí como necesario. Hay cosas que descubrimos pero ya estaban inventadas. Especie de eslabones perdidos que te permiten sintetizar ideas, que por sí solas estarían dispersas, inconexas.

Encuentra un simple palo torcido, y de repente se convierte en otra cosa, por ejemplo, en un «Boomerang» eso suele pasar, en realidad cuando sucede, te transforma en un investigador, y ya no dejas de observar todo. Sucede muy a menudo en las ciencias sociales, encontramos cosas y conceptos creados por otros con una utilidad muy específica, y carga emocional, a veces ambigua, a veces marginal. Hasta que alguien descubre la genialidad del concepto, su riqueza, y la convierte en una categoría exhaustiva, que logra unir y explicar ideas inconexas, en un cuerpo teórico e histórico.

‘El Animal inacabado’ es el humano inacabado, el sujeto histórico inacabado en todas las ciencias del hombre. Ninguna ciencia, ni la filosofía, ni la historia, explican al hombre como animal acabado. Explican la evolución y el árbol genealógico de los homínidos; otros la evolución en términos de progreso material y sociocultural, como la historia y la antropología. Sin intención de invalidar la tesis del eslabón perdido, que explique el origen del hombre, especie de teoría del: «Big Bang» Habrá que plantearse, si la evolución se ha detenido, o si nuestra especie es la única inacabada.

Para el zoólogo y etólogo de la universidad de Oxford, Richard Dawkins: “somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’, que albergan nuestras células”… Somos anfitriones de nuestros genes, o lo que es lo mismo, los genes son nuestros inteligentes huéspedes, con un plan, la supervivencia. No están encargados del diseño humano, eso le corresponde al anfitrión.

Esta es la comprobación teórica del diseño humano inacabado. ¿Qué harían los genes, sin un transporte eficiente, en dos patas y chateando en la red?. Los grandes cambios en la evolución de los ‘homínidos superiores’, fueron determinantes para su expansión planetaria. No hablo de una raíz común, sino de un propósito común, de un diseño común, y de una superconciencia común. “La tecnología es un sistema de representaciones, valores y símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva, ahora horizontal” El cambio biológico del hombre vertical al horizontal y líquido, no es cultural, es evolutivo.

La sociedad hiperconectada, es un paso más en la expansión, en la supervivencia de los genes. La ‘realidad virtual’ se presenta como una nueva habilidad de la inteligencia humana, hasta ahora desconocida; como en su día fue el lenguaje. La cyberorganización de la humanidad determina una nueva conciencia humana evolutiva. Es una prueba más del hombre inacabado. Dedicamos más tiempo a la realidad virtual, que al mundo real. Lo digital es una extensión del cuerpo humano, diría hoy Marshall McLuhan.

El cambio no es lo que aprendemos, sino lo que percibimos de él (el sustrato común) Es una nueva forma de entender la tesis del ‘inconsciente colectivo’, postulado racionalista donde los haya, o tesis arriesga de Carl Gustav Jung, a mi entender, no superada hasta ahora. Jung, nos ha permitido asomarnos a la caja negra de las especulaciones del hombre inacabado.

El hombre inacabado
Esta categoría resuelve la tautología entre esencialismo y finalismo, del diseño divino de los humanos y lo devuelve a la biología evolutiva del hombre, como el “único” animal inacabado conocido del universo. ¿No conocemos a ciencia cierta, por qué los genes se perciben como estructuras ‘inteligentes’, tampoco el plan final de sus existencia? Desconocemos lo básico, el origen y el final.

La evolución ortogenética del hombre, es la hipótesis más cercana a las de ‘Pierre Teilhard de Chardin’. “Es una hipótesis biológica según la cual la vida tiene una tendencia innata a evolucionar de un modo unilineal debido a alguna “fuerza directriz”, ya sea interna o externa. La hipótesis tiene bases filosóficas de esencialismo, finalismo, y de teología, y propone una fuerza intrínseca que lentamente transforma las especies” Estamos hablando del animal inacabado, el hombre.

Me quedo con esta frases de Bertrand Russell «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar…» El conocimiento, no siempre avanza, concatenando puentes, a veces derribandololos, el conocimiento no se parchea, se versiona hasta el infinito, es la ley de la sociedad código fuente.