¿Poder líquido, nuevo paradigma?

hiperpolítico

¿Qué es el medio líquido?

Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrática y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. «Smartphone, el medio líquido»

La sociología política debe ampliar los límites de su lengua, o será incapaz de analizar los nuevos cambios sociales del siglo XXI, y de la humanidad hiperconectada. Revisar las nuevas relaciones de poder y de concentración horizontal del poder.  Cualquier ecuación que no incluya las nuevas relaciones virtuales y organizativas de la humanidad, y el paradigma del poder líquido, nos abocará a ser cualquier cosa menos sociología política. Preguntémonos: ¿Han cambiado las nuevas estructuras de clases? Sí. ¿Las relaciones de poder? Sí. ¿Los valores emergentes de la sociedad? Sí. ¿El control social por parte de las oligarquías? Sí. ¿El concepto de democracia? Sí. ¿Y las relaciones de poder en las estructuras jerarquizadas? Sí… El problema no radica en la lectura tradicional tautológica del cambio, sino en el modelo de sociedad disruptiva, inédita en la humanidad

¿La Hiperpolítica, es el nuevo poder?

“La concentración de poder es el motor de la historia”. Fíjense que no digo acumulación de poder, que no contempla movimiento alguno, como sí lo tiene el concepto de concentración de poder en sentido vector de movimiento. Uno es ‘inter’ y el otro ‘intra’ Si hablásemos de acumulación de poder, estaremos hablando de élites del poder. Pero no de movimientos de masas, sino de poder ‘intra’ vertical de grupos históricos. A mi modo de ver ello introduce un elemento novedoso diferenciador para entender el cambio político actual.

El empoderamiento de las masas genera concentración ‘inter’ en movimiento, concentración de poder, flujo en una sola dirección teleológica, de fines últimos. Es un poder paralelo al poder vertical tradicional de las élites. Imaginemos un reloj de arena, vaciándose, y paradójicamente concentrándose, plegándose sobre sí misma. Es una realidad inédita para la sociedad globalizada, el “inter-poder” la hiperpolítica.

La hiperpolítica la podemos definir como concentración de poder horizontal ‘in crescendo’ pero con sentido y dirección teleológica, orientada a fines últimos. No es el electorado dando el voto a, sino, sino el electorado tomado el voto de. No existe un coeficiente matemático, ni un sistema de medida de concentración de poder, que mida el movimiento de masas en una dirección. Algún listillo me dirá, las encuestas de opinión.

La hiperpolítica, introduce en la praxis sociológica de la ‘sociología política’, la necesidad de alcanzar una fisura que permita ir más allá de la evidencia, de las prenociones en sociología, o de los ‘Tipos ideales de Max Weber. Cuando hablo de ‘Ruptura Epistemológica’ me refiero al espectro de las nociones y de los límites a nuestro conocimiento, expuestos por el genio de «Gaston Bachelard» La sociedad hiperconectada y organizada, cuestiona nuestras nociones clasistas de: el poder real y el poder aparente.

“Para Bachelard el materialismo racional se halla en el centro de un espectro epistemológico cuyos extremos son el idealismo y el materialismo” Estos dos elementos han sido determinantes a lo largo de la historia del conocimiento. En apariencia este es el movimiento y no otro, desde Kant hasta nuestros días. El conocimiento se ha movido a través de un perfecto ‘continuum’ donde todos los conocimientos parten de cero absoluto, creciendo o decreciendo. El materialismo racional, puede tomar los valores positivos de la escala, y su movimiento ascendente se conoce como cambio epistemológico.

Hay que diferenciar el concepto clásico marxista de; ‘poder de las masas proletarias, al de ‘poder horizontal estratificado de las masas’, poder líquido. Esto refuerza mi tesis sobre la sociedad humana, como sociedad del mercado. El Manifiesto Cluetrain de Fredrick Levine, y David Weinberger, introduce 99 tesis o pistas sobre el cambio revolucionario de los mercados. «Los mercados son conversaciones horizontales»

“La revolución social media ha puesto las bases de la sociedad empoderada; hoy sociedad líquida, el poder liquido, masas inteligentes. No solo estamos en presencia de una nueva sociedad del mercado inteligente en conversación horizontal disruptiva, también ante un nuevo concepto, el de ‘la memoria de las masas’ o externalización del conocimiento a través de los medios líquidos como los smartphone y tablets.

Decía C. Wright Mills, que: La percepción de los individuos, era cada vez más, alimentada por los medios, en detrimento de la experiencia directa; es, por consiguiente, más vulnerable o más dependiente o más controlado. Podríamos llamarla, la sociedad analógica, sociedad vertical. Esta teoría sobre los medios de comunicación social y los mercados, fueron muy influyente en la sociología y en los pensadores contemporáneos del siglo XX.

El mercado interconectado permite a las personas tener conversaciones de “humano a humano”, que tienen el potencial de transformar las prácticas tradicionales y la percepción del mercado y del Poder Político. Creando en las masas una memoria virtual inédita en la historia de la humanidad. Se llama concentración de poder horizontal.

“La teoría de las élites tiene su punto de arranque en la constatación, fácilmente observable, de que en toda sociedad hay unos que mandan, gobiernan y dirigen (la minoría) y otros (los más) que obedecen y son gobernados” El fundamento de la teoría está, pues, en la oposición entre quienes detentan el poder, las élites, y los que no tienen poder, las masas, que son dirigidos por aquéllos. Es más una matriz de opinión, hoy día, que una constatación empírica de la realidad, estas relaciones de poder y las masas han cambiado. La hiperpolítica, es el nuevo Poder, bien por superioridad o por exceso de conciencia Política o ‘Memoria de las Masas’, es concentración de poder horizontal, Se llama el Poder Líquido.

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“La Democracia como dogma”

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La política se ha convertido ahora más que nunca en la historia de la humanidad en un objeto de organización; abstraer la política de su administración predominante significa en primer lugar reorganizarla y desorganizarla, ‘aprender y desaprender y reaprender’. El empoderamiento social tiene como consecuencia la politización y la relativización de la ética, la (politización). Es lo contrario al papel de la cultura y su reorganización en las sociedades opulentas de Herbert Marcuse.

Las consecuencias son la “teleología popular de lo público” orientado a un fin común o ética de lo público. La sensación de conocerlo todo y controlarlo teleológicamente es un síntoma y signo del cambio de poder. Las masas hiperconectados desaprendiendo de la historia para construir su propia historia, es la parte protosocial del hombre teleológico, estas manifestaciones no son casuales pertenecen al nuevo avatar de la humanidad.

Hasta no hace muy poco tiempo creía que las ocurrencias creativas, así como la capacidad de nombrar y fusionar cosas imposibles por su naturaleza y peculiaridades, era una virtud exclusiva de las ciencias y la literatura. En química encontramos algunos ejemplos creativos como el concepto de «agua dura» La única agua dura que conocemos los vulgares es el hielo. Lo mismo sucede hoy en día en política, con el concepto de «Regeneración democrática» es lo más parecido a los ‘helechos en flor’ muy bonito para la poesía, pero una incongruencia para la naturaleza.

El concepto de «Regeneración Democrática» es una de esas ocurrencias de buró de partido político. Su significado es contradictorio, y su formulación es aberrante; es un valor negativo en política. Regenerar es volver a un estado fetal ideal, es negar la perfectibilidad de la democracia y su evolución social. Su instrumentalización ideológica es peligrosa. Al igual que los dogmas no se plantean el problema del conocimiento, ni el cambio, son inmutables, verdades inescrutables.

Una cosa son las prácticas políticas abusivas, anómalas y delictivas, contrarias las personas, la ética y el estado de derecho. Y otra la Democracia. Las Democracias no se regeneran, más bien cambia y evolucionan se adaptan a las condiciones materiales políticas y económicas de su tiempo histórico. De ahí la tesis del materialismo histórico. «Las condiciones materiales de la sociedad determinan la CONCIENCIA social de los individuos» Es decir que todo momento histórico material imprime su huella, tiene como resultado una conciencia de sus intereses, expresados en la política. De ahí que el concepto de Democracia sea un valor positivo cambiante, adaptativo, evolucionado.

La Democracia es en su esencia lo que los ciudadanos quieran ser como resultado de nuevas necesidades evolutivas de la (polis). El animal político (zoon polítiko) es un ser inacabado, (el animal inacabado de / Theodore Roszak) De ahí la imposibilidad ideológica del deber ser de las cosas políticas. La democracia estática involucionada es propia de los regímenes populistas y totalitarios. La democracia como dogma, como entelequia teleológica del diseño último de las masas, es comunismos.

“Alvin Toffler nos propone desaprender para reaprender, lo que quiere decir, dejar de lado los conceptos que ya no aplican al contexto actual y aprender nuevas formas y teorías para enfrentar el ahora.”

El concepto positivo de Democracia se adaptan a la idea administrativa del mundo y la cyberorganización de la humanidad o de aquello que aludía en su día (Herbert Marcuse / Nueva definición de Cultura) el mundo globalizado en constante cambio y necesidad de dar respuestas rápidas y virales a la hora de gestionar al nuevo ser «el hombre hiperpolitizado»

Animal inacabado

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Humano Inacabado
No es mío el descubrimiento del «animal inacabado» tampoco el concepto en sí, pertenece a Theodore Roszak, sociólogo icono de los ´70. Así como otro maravilloso concepto cuasi-mágico, como el de «contracultura». Pero el concepto de ‘animal inacabado’ me subyugo, me dominó hasta el punto de querer hacerlo mío, parte de mi jerga científica. Nunca antes un concepto se había presentado ante mí como necesario. Hay cosas que descubrimos pero ya estaban inventadas. Especie de eslabones perdidos que te permiten sintetizar ideas, que por sí solas estarían dispersas, inconexas.

Encuentra un simple palo torcido, y de repente se convierte en otra cosa, por ejemplo, en un «Boomerang» eso suele pasar, en realidad cuando sucede, te transforma en un investigador, y ya no dejas de observar todo. Sucede muy a menudo en las ciencias sociales, encontramos cosas y conceptos creados por otros con una utilidad muy específica, y carga emocional, a veces ambigua, a veces marginal. Hasta que alguien descubre la genialidad del concepto, su riqueza, y la convierte en una categoría exhaustiva, que logra unir y explicar ideas inconexas, en un cuerpo teórico e histórico.

‘El Animal inacabado’ es el humano inacabado, el sujeto histórico inacabado en todas las ciencias del hombre. Ninguna ciencia, ni la filosofía, ni la historia, explican al hombre como animal acabado. Explican la evolución y el árbol genealógico de los homínidos; otros la evolución en términos de progreso material y sociocultural, como la historia y la antropología. Sin intención de invalidar la tesis del eslabón perdido, que explique el origen del hombre, especie de teoría del: «Big Bang» Habrá que plantearse, si la evolución se ha detenido, o si nuestra especie es la única inacabada.

Para el zoólogo y etólogo de la universidad de Oxford, Richard Dawkins: “somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’, que albergan nuestras células”… Somos anfitriones de nuestros genes, o lo que es lo mismo, los genes son nuestros inteligentes huéspedes, con un plan, la supervivencia. No están encargados del diseño humano, eso le corresponde al anfitrión.

Esta es la comprobación teórica del diseño humano inacabado. ¿Qué harían los genes, sin un transporte eficiente, en dos patas y chateando en la red?. Los grandes cambios en la evolución de los ‘homínidos superiores’, fueron determinantes para su expansión planetaria. No hablo de una raíz común, sino de un propósito común, de un diseño común, y de una superconciencia común. “La tecnología es un sistema de representaciones, valores y símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva, ahora horizontal” El cambio biológico del hombre vertical al horizontal y líquido, no es cultural, es evolutivo.

La sociedad hiperconectada, es un paso más en la expansión, en la supervivencia de los genes. La ‘realidad virtual’ se presenta como una nueva habilidad de la inteligencia humana, hasta ahora desconocida; como en su día fue el lenguaje. La cyberorganización de la humanidad determina una nueva conciencia humana evolutiva. Es una prueba más del hombre inacabado. Dedicamos más tiempo a la realidad virtual, que al mundo real. Lo digital es una extensión del cuerpo humano, diría hoy Marshall McLuhan.

El cambio no es lo que aprendemos, sino lo que percibimos de él (el sustrato común) Es una nueva forma de entender la tesis del ‘inconsciente colectivo’, postulado racionalista donde los haya, o tesis arriesga de Carl Gustav Jung, a mi entender, no superada hasta ahora. Jung, nos ha permitido asomarnos a la caja negra de las especulaciones del hombre inacabado.

El hombre inacabado
Esta categoría resuelve la tautología entre esencialismo y finalismo, del diseño divino de los humanos y lo devuelve a la biología evolutiva del hombre, como el “único” animal inacabado conocido del universo. ¿No conocemos a ciencia cierta, por qué los genes se perciben como estructuras ‘inteligentes’, tampoco el plan final de sus existencia? Desconocemos lo básico, el origen y el final.

La evolución ortogenética del hombre, es la hipótesis más cercana a las de ‘Pierre Teilhard de Chardin’. “Es una hipótesis biológica según la cual la vida tiene una tendencia innata a evolucionar de un modo unilineal debido a alguna “fuerza directriz”, ya sea interna o externa. La hipótesis tiene bases filosóficas de esencialismo, finalismo, y de teología, y propone una fuerza intrínseca que lentamente transforma las especies” Estamos hablando del animal inacabado, el hombre.

Me quedo con esta frases de Bertrand Russell «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar…» El conocimiento, no siempre avanza, concatenando puentes, a veces derribandololos, el conocimiento no se parchea, se versiona hasta el infinito, es la ley de la sociedad código fuente.